Enfermeras recorrieron el cerro Sillapacca para inmunizar contra la influenza, el neumococo y covid-19

En las alturas de Puno los termómetros marcan menos cero grados y en la temporada de baja temperatura por las heladas, el frío es más intenso. Las brigadas del Ministerio de Salud (Minsa) llegaron a la comunidad de Choroma, en el distrito de Santa Lucía, provincia de Lampa, para vacunar casa por caasa contra la influenza, el neumococo y la covid-19.

A más de 4,000 metros sobre el nivel del mar, el personal de salud llevó protección a los pobladores que viven al pie del cerro de Sillapacca. Allí, Graciano Mamani Vilcas, de 81 años, fue uno de los ciudadanos vacunados contra la influenza. Él se dedica a pastear ganado y recibió la vacuna junto a su oveja a quien mantuvo en brazos durante su inoculación.

“Hoy me vacunaron contra la influenza y ya estoy protegido. Gracias al Minsa por vacunarme”, expresó entusiasmado don Graciano.

Doscientos metros más arriba, la licenciada en enfermería de la Res Lampa, Rosa Orozco Ahumada, de 33 años, se enfrenta a una geografía agreste, cruza riachuelos y recorre caminos empinados, con el objetivo de encontrar más peruanos por vacunar y así contribuir a proteger la vida y la salud de las personas ubicadas en las zonas con mayor nivel de riesgo o afectadas por las bajas temperaturas.

Uno de ellos es Juan de la Cruz Pineda, de 71 años, quien vive en lo alto del cerro Sillapacca. Él fue vacunado contra el neumococo en su estancia donde habitan más de 50 alpacas y ovejas. Desde allí se goza de una vista privilegiada de la zona altoandina, pero que el inclemente frío puede hacer que el hermoso paisaje pase desapercibido.

Supervisión

Hasta este lugar del país, llegó el director de Pueblos Indígenas y Originarios del Minsa, Julio Mendigure, quien supervisó la jornada de vacunación.

Estamos acompañando a las brigadas de vacunación, recorriendo las comunidades campesinas para que nuestros adultos mayores sean vacunados contra la influenza y el neumococo. Estamos en temporada de heladas y friaje, y es necesario proteger la vida y la salud de la población; estamos vacunando a niños y adultos mayores”, comentó.
Pero no es una tarea fácil, para llegar a lo más lejos de la ciudad 22 brigadas de vacunación se dieron cita a las 6 de la mañana en el Centro de Salud Santa Lucía de la Red de Salud Lampa.

Desde ese punto, los profesionales partieron con sus equipos e implementos, motivados a seguir llevando esperanza y salud a las personas que están repartidas por las montañas, sobre todo adultos mayores que por su condición no pueden acudir a un punto de vacunación. Si la montaña no se vacuna, la vacuna va a la montaña.

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